Cannabis medicinal, el tema tabú de la campaña electoral

La candidata a concejala Majo Gerez (FSyP) armó una mesa de debate para hablar sobre el uso medicinal y la producción local de cannabis, un tema ausente en los discursos electorales. La necesidad de crear políticas para fomentar y no perseguir a los productores locales acaparó la charla

A Santino le descubrieron un tumor cerebral a los 8 meses de vida. Le operaron y colocaron una válvula en su pequeña cabeza. Pero la intervención quirúrgica tuvo un contratiempo. El injerto se infectó y Santino cayó en un coma farmacológico que, según los médicos, parecía imposible de revertir.

Erika, su mamá, pasó dos meses y medio a su lado en el hospital sin ver ningún avance. Empezó, entonces, a interiorizarse sobre el aceite de cannabis y sus propiedades medicinales. Contactó a un productor local y se hizo con una dosis.

El 1º de octubre del año pasado, el nene volaba de fiebre. Erika pensó que era el momento ideal para probar esta medicina alternativa. Le habían recomendado usar un gotero, pero ella llevó una jeringa. Tenía que ser rápida y sigilosa para que ninguna enfermera la viera. Sus nervios le jugaron una mala pasada. Las gotitas que debía poner en el suero se transformaron en “un chorro”.

“¿Qué hice, le habré hecho daño, puedo ir a la cárcel por esto?”, se preguntó en silencio al salir del hospital. Erika volvió al día siguiente ya con un gotero en su cartera. Cuando quedó sola con su hijo, abrió el bolso y colocó dos gotitas en el suero, tal como le habían recomendado.

La mañana del 3 de octubre sonó su teléfono. Santino había despertado. Movía la cabeza y respondía a algún estímulo. Pero los médicos le pusieron un freno a su ilusión. “Igual el panorama es negro, no va a poder hacer casi nada”, le dijeron.

Erika se llevó a Santino a casa. Empezó a cultivar cannabis para tener abastecimiento propio. “El otro día mi hijo comió un plato de arroz con pollo”, dice la mujer para graficar los avances del pequeño. 

Cada vez que vuelve al hospital, las enfermeras le pasan papelitos con los datos de madres que quieren conseguir cannabis para sus hijos. “He visto morir a muchos nenes en el tiempo que Santino estuvo internado.  Vi muchas familias destrozadas. Por eso pedimos que se nos escuche y que nos den el derecho a darle una mejor calidad de vida a nuestros hijos”, pide.

Erika integra el colectivo “Mamá Cultiva”, una asociación civil sin fines de lucro conformada por madres, cultivadores y profesionales que buscan promover políticas públicas que permitan y faciliten el uso del cannabis medicinal.

Su historia de vida abrió el debate que la candidata a concejala Majo Gerez (Frente Social y Popular) organizó en un espacio cultural de la ciudad para “sacar a la luz” una problemática que está escondida en esta campaña electoral.

“No se habla porque hay muchos prejuicios. Creemos que es muy importante que el tema se ponga sobre la mesa. En medio de este silencio hay una gran hipocresía: se persigue a los productores locales y no a los peces gordos que se enriquecen con este millonario negocio”, planteó la candidata.

La pregunta, agregó, es bien clara: “¿Qué se puede hacer desde el Concejo para fomentar el uso del cannabis medicinal y no perseguir a los productores locales”.

Hay un antecedente alentador. En marzo, el Palacio Vasallo dio luz verde a la normativa presentada por la edila Norma López (FpV) que impulsa la utilización del aceite de la planta en efectores públicos para tratar ciertas enfermedades.

No obstante, “aún falta mucho camino por recorrer”, coinciden los profesionales y especialistas locales que trabajan en la problemática. Algunos de ellos participaron en el debate que propuso Gerez.

Legalización en varios estados norteamericanos

Pablo Ascolani es secretario de Asociación Rosarina de Estudios Culturales (AREC), licenciado en Kinesiología y docente de Farmacología. La entidad tiene actualmente 350 socios, de los cuales 250 son usuarios terapéuticos del cannabis medicinal.

“Cultivar una planta para consumirla está implícito como un derecho humano básico”, aclaró de arranque. Su frase puso el eje en un punto de mucha coincidencia con los demás oradores del panel. El debate excede a la cuestión medicinal y alcanza al campo de los derechos humanos.

Ascolani escribió junto a Ignacio Canabal un libro en el que se aborda el uso terapéutico del cannabis y su potencial industrial. Canabal es director de la Casa Educativa Terapéutica (CET) del Sedronar, una institución que busca ayudar y contener a jóvenes con consumo problemático de drogas.

Para este psicólogo es “fundamental” romper la “estandarización” de la producción local para avanzar desde lo científico y académico en investigaciones que permitan saber qué tipo de aceite necesita cada persona.

Aclaró que, por suerte, la ley provincial (diciembre de 2016) que avala el uso del cannabis medicinal está un “paso adelante” que la ley nacional (marzo 2017). En Santa Fe, el eje está puesto en la producción y el expendio público del medicamento. Se cuenta, además, con un concejo consultivo de seguimiento integrado por usuarios y asociaciones.

La norma que se aprobó a nivel nacional habilita solo la importación del aceite y no habilita la producción pública y local. “Algo básico que estamos exigiendo es el derecho a la información. No puede ser que a esta altura se diga que la marihuana mata”, subrayó.

El cierre del panel estuvo a cargo de Mariano Fusero, director del Área de Politica de Drogas de la Asociación de Pensamiento Penal, una de las voces con más recorrido en el país en la materia.

A su juicio, el uso terapéutico del cannabis “no deja de ser un avance, pero es a su vez una limitación”. “Tiempo atrás el anhelo era la despenalización de todas las drogas. En juego está el derecho, las libertades y la privacidad de los ciudadanos. El debate ahora parece estar solo en lo medicinal”, reflexionó.

Encima, explicó, la ley nacional, que se presentó como un gran avance, solo habilitó la investigación, algo que ya se estaba haciendo en el país. “En lo jurídico, nada”, se quejó. “Necesitamos urgente una regulación integral de acceso democrático a estas sustancias”, concluyó.

Transmisión en vivo del panel:

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